Nuestra piel es un reflejo de lo que ocurre dentro de nuestro cuerpo. Por eso, mis tratamientos combinan la limpieza externa con un enfoque integrativo, ayudando a equilibrar la piel desde su origen.
La higiene facial profesional que realizo está pensada para respetar, nutrir y restaurar la piel de forma natural, sin agresiones y adaptada a cada tipo de persona.
El tratamiento de higiene y mantenimiento de la piel consiste en una limpieza profunda con productos naturales, técnicas suaves y atención continua.
El objetivo no es solo limpiar, sino también cuidar, equilibrar y devolverle a tu piel su vitalidad sin irritarla.



Además de los tratamientos en consulta, también trabajo con una selección de productos naturales que recomiendo por su eficacia, pureza y respeto hacia la piel. Son fórmulas limpias, libres de ingredientes agresivos y cuidadosamente elegidas para apoyar el equilibrio cutáneo desde casa.
¿Quieres conocerlos?
Si nunca has recibido una higiene facial profesional o te han molestado tratamientos anteriores, es normal tener preguntas. Aquí te dejo algunas respuestas para ayudarte a sentirte más segura/o.
Entre 60 y 75 minutos, incluyendo limpieza profunda, extracción (si se necesita) y masaje facial.
Lo ideal es realizarlo cada 4 a 6 semanas para mantener la piel equilibrada y libre de impurezas.
Trabajo con cosmética natural, sin perfumes sintéticos ni ingredientes agresivos, adaptada a cada piel.
Escríbeme o pide tu cita sin compromiso. Estaré encantada de resolver tus dudas o concertar una sesión cuando te sientas preparada/o. Trabajo con personas de todas las edades y adapto cada tratamiento a tu caso particular.